PASQUIN POLITICO COLOMBIANO

ESTE ES UN BLOG CREADO POR RICARDO PARA QUE TODOS, TANTO NATIVOS COMO EXTRANJEROS, CONOZCAN ALGO DE LA REALIDAD DE NUESTRA BELLA PATRIA COLOMBIANA. TE INVITAMOS A QUE DEJES TUS COMENTARIOS SOBRE LOS ARTICULOS QUE ENCONTRARAS AQUI

martes, 28 de junio de 2011

CARTA A LOS COLOMBIANOS: USTEDES VIVEN EN LA PUTREFACCIÓN POLÍTICA Y JUDICIAL


Por Jacques Thomet
Blog Un Journalisme d’investigation, Paris
En el histórico repunte de los años de Álvaro Uribe, ustedes reencontraron el orgullo de enarbolar la bandera colombiana  en sus ventanas, su dignidad de hombres y mujeres finalmente liberados del miedo, pero sobre todo su libertad de ir y venir por su país sin arriesgar la vida.
Por desgracia eso sólo fue un sueño hecho realidad durante un Eldorado de ocho años (2002-2010), bajo la mano férrea de Álvaro Uribe, un paréntesis primero mutilado y luego minado antes de su inminente destrucción por el régimen político-judicial actual, bajo la presidencia de una “mano negra”: la de su jefe de Estado, Juan Manuel Santos.
Para sobrevivir, vivir bien y evitar los obstáculos, como un caballo ante la barra en una competencia equina, su presidente se amancebó, sin decirlo, pero haciéndolo, con todos los enemigos de vuestra democracia. Los terroristas de las FARC, animados por la debilidad del gobierno ante sus cómplices, han reanudado sus brutalidades en todo el país. Bajo la bota del nuevo presidente, los jueces se regodean poniéndole fin a la persecución de los cómplices de los guerrilleros, en Colombia y en el extranjero.
Algunos ejemplos: el abandono de la investigación contra un vasallo de las FARC, Wilson Borja; la ausencia de inculpación de Piedad Córdoba, una cómplice activa y probada de esos mismos criminales (ver mis archivos); y la decisión de Bogotá de no solicitar la extradición de un agente de las FARC en Chile, Manuel Olate. ¿La razón? Las pruebas contra esa gente, encontradas en los computadores de Raúl Reyes –ex número dos de las FARC, muerto el 1 de marzo de 2008– no pueden ser invocadas como pruebas porque ese decomiso fue considerado como “ilegal” por los jueces cómplices de los asesinos, por haber sido éste realizado  a un kilometro dentro del Ecuador, a pesar de la presencia allí de los terroristas colombianos.
Yo puedo testimoniar de esa realidad ecuatoriana, pues mis entrevistas con Raúl Reyes en marzo de 2004, publicadas por la AFP, se llevaron a cabo en esa área dentro de Ecuador, y no en Colombia.
En un discurso de esta semana, ante los productores de café, Santos denunció la existencia de una “doble mano negra” en Colombia, una de extrema izquierda y otra de extrema derecha. Esta última serían los periodistas que tienen el valor de criticar su deriva en favor de los terroristas.
Si hay una “mano negra” en este bello país, famoso por la competencia, la dedicación, la amabilidad y la pasión por el trabajo de su pueblo, que yo conozco bien, esa es la de Juan Manuel Santos. Este heredero del poderoso grupo mediático El Tiempo, nacido con cucharita de plata en la boca, y formado por su familia para que fuera presidente un día, es la copia exacta de los Presidentes de pacotilla, entre serios e irresponsables, que vacilan entre dos aguas, que los 46 millones de colombianos se han dado en la historia reciente, con la excepción de Álvaro Uribe, quien confirma esa regla no escrita.
Una verdadera mafia dirige de nuevo este país, como en los tiempos de Ernesto Samper, el presidente liberal (1994-1998), que fue financiado por el cartel de Cali por la suma de seis millones de dólares. Su cómplice fue “suicidado”, su ministro de Defensa, Fernando Botero (hijo del famoso pintor y escultor), fue condenado a 30 meses de prisión antes de partir al exilio en el extranjero, y una gran cantidad de testigos liquidados.

El Magistrado Arrubla y Juan Manuel Santos
Exceptuado de condena por un Congreso a su servicio, este siniestro corrompido, que sigue campante en Bogotá, tiene prohibida la entrada a los Estados Unidos pero conserva su poder de hacer daño, como lo demuestra el nombramiento de gente suya a altos cargos, como Viviane Morales, nombrada Fiscal General de la Nación en 2010 por Santos.
Los próximos días nos dirán si esa mujer, la primera que llega a esa responsabilidad en Colombia, abraza o no la causa de una justicia independiente, en un país donde los jueces de la Corte Suprema están al servicio de la mafia y de los terroristas, como lo he demostrado en mis innumerables artículos.
Las dudas me asaltan a priori. Durante casi dos años, al final de su segundo mandato, Uribe sufrió un golpe de Estado jurídico de parte de esa misma Corte Suprema, que se negó a elegir, a pesar de lo que exige la Constitución colombiana, a uno de los tres magistrados propuestos por el presidente para el cargo de Fiscal General. Recién elegido, Santos se arrodilló ante el dictado de esos magistrados y aceptó presentarles una nueva terna. Así fue como fue designada Viviane Morales.
Pero no descarto que haya una buena sorpresa, si esa alta funcionaria, francófila, francófona y, por lo tanto, imbuida de las virtudes de la independencia judicial, llega a poner fin al suplicio del coronel Alfonso Plazas Vega.
Este héroe de la lucha contra el M-19 fue condenado el año pasado a 30 años de prisión por una juez,  con pruebas falsas, por la supuesta desaparición de once sobrevivientes de la masacre causada por ese grupo terrorista, contra casi un centenar de magistrados que fueron tomados como rehenes y asesinados por los asaltantes del Palacio de Justicia de Bogotá, que los terroristas incendiaron para destruir los archivos contra los barones de la cocaína que estaban a punto de ser extraditados a los Estados Unidos. El jefe de los traficantes, Pablo Escobar, le pagó seis millones de dólares al M-19 para que realizara esa operación.
Las revelaciones de esta semana del periodista independiente Ricardo Puentes, quien ha sido amenazado de muerte, confirmaron el montaje hecho contra el coronel Plazas. El principal testigo de cargo, Edgar Villamizar, acaba de declarar ante el Procurador General, Alejandro Ordóñez, que nunca estuvo presente durante el ataque al Palacio de Justicia de Bogotá en 1985, y que su presunta confesión no había sido firmada por él.
Esta dramática revelación confirma todo lo que he escrito sobre este tema desde hace dos años. Una justicia corrupta en manos de la mafia y de los terroristas, sigue haciendo de las suyas en Colombia, con la “bendición” de las autoridades, incluido Juan Manuel Santos.
Traducido del francés por Colombian News
26 de junio 2011

¿LA FISCALÍA INVESTIGA A RICARDO PUENTES?


Por Eduardo Mackenzie
Hay indicios de que la Fiscalía General de la Nación está investigando ilegalmente y adelantando maniobras de intimidación perfectamente arbitrarias contra el periodista colombiano Ricardo Puentes Melo.
Los elementos de juicio que permiten afirmar esto aparecen en la entrevista concedida el 18 de junio pasado a El Espectador por la ex fiscal Ángela María Buitrago, quien fuera destituida el 1 de septiembre de 2010 por Guillermo Mendoza Diago, el Fiscal General encargado de ese entonces.
Durante su conversación con la periodista Cecilia Orozco Tascón, la ex fiscal Buitrago reveló que ella había “solicitado” a la Fiscalía que abriera una investigación contra Ricardo Puentes. ¿Por qué? ¿Cual es el pretexto? Lo que ella explicó produce escalofríos: porque la ex fiscal está, simplemente, molesta con las críticas que ese periodista independiente le formulara en una página web.
Puentes ha investigado y ha denunciado, en efecto, la forma aberrante y descaradamente ilegal que adoptó la señora Buitrago ante la instrucción que la Fiscalía le habían encomendado hacer respecto del coronel Alfonso Plazas Vega.
Los motivos del periodista Puentes para hacer esas críticas son legítimos. Todo el mundo recuerda que esa fiscal aceptó, entre otras anomalías, los falsos testimonios de dos personajes muy cuestionados desde el comienzo por la defensa y por el Ministerio Público. Sin embargo, ella desoyó todas las objeciones, validó esos testimonios y los defendió hasta el final, a pesar de que el carácter ilegal de los mismos era más que evidente. Es más, eran tan falsos esos testimonios, el de Tirso Sáenz (quien reveló haber recibido promesas de dinero y de beneficios legales a cambio de su falso testimonio) y el de Edgar Villamizar (quien nunca declaró en la Fiscalía), que la Procuraduría General de la Nación pidió la absolución del coronel Plazas.
Hasta la misma juez María Stella Jara no pudo menos que alejarse de lo que pretendía Ángela María Buitrago y repudió el testimonio de Sáenz, como reza en la inicua sentencia del 9 de junio de 2010, que condenó, en primera instancia, a 30 años de cárcel al coronel Plazas. En otro proceso, el del general Arias Cabrales, la juez Trejos también repudió el testimonio hechizo de Edgar Villamizar. Aun así, y sin una sola prueba contra ellos, Plazas y Cabrales fueron condenados en primera instancia. Esos altos militares, héroes del Palacio de Justicia, fueron condenados a 30 y 35 años de cárcel sin que la justicia haya tenido la amabilidad de probar que ellos cometieron un sólo delito. Por eso muchos piensan que la justicia colombiana está siendo destrozada desde dentro.
El ilustre filósofo Olavo de Carvalho, Graça Salgueiro y Ricardo Puentes Melo
Los métodos francamente escandalosos que empleó (y que emplea aún) la ex fiscal Buitrago, y que aparentemente siguen siendo acogidos en la Fiscalía, quedaron confirmados en la citada entrevista cuando ella agregó que los “escritos y la actitud de Puentes” habían sido “puestos de presente en la Fiscalía y en los organismos competentes”, para abrir esa investigación.
La ex fiscal explicó en qué consistía la “actitud” del periodista Puentes: “El señor Puentes defiende a ultranza a los estamentos militares y descalifica, de manera grotesca, las actividades de los órganos judiciales”. La ex fiscal reiteró así cuál es la mayor culpa del periodista Ricardo Puentes: “él defiende a ultranza al coronel (Plazas)”.
Los graves delitos cometidos por el periodista Ricardo Puentes son, pues, lo que piensa y sus escritos. Tales son los motivos y “circunstancias fácticas” que la señora Buitrago parece haber invocado cuando exigió que la maquinaria represiva del Estado colombiano se pusiera en marcha contra un periodista.
Aún si la crítica es severa y, como dice la ex fiscal, grotesca, en ninguna democracia criticar la actividad de los “órganos judiciales” constituye un delito. Criticar las decisiones de un fiscal o de un juez es un derecho de todo ciudadano, sobre todo si esa crítica va acompañada, como hace el periodista Ricardo Puentes, de pruebas.
En cambio, lo que hace la ex fiscal no lo es. Ella pretende utilizar el ente encargado de adelantar el ejercicio de la acción penal como instrumento intimidatorio y de venganza personal dentro de una especie de vendetta orientada por ella  contra uno de sus innumerables críticos.
La ex fiscal Buitrago no actúa sola. Dos días después de su entrevista, alguien de la misma cuerda ideológica, el abogado Ramiro Bejarano, ex director del DAS, saltó al ruedo y lanzó por una radio otra violenta tanda de improperios contra el periodista Puentes pues éste había cometido el crimen de descubrir el paradero del verdadero Edgar Villamizar y de llevarlo ante Alejandro Ordoñez, Procurador General, ante quien declaró formalmente que él nunca había rendido testimonio ante la fiscal Buitrago. Tal reaparición ha desatado una onda de pánico entre quienes hicieron el montaje judicial contra el coronel Plazas Vega. Pues Villamizar, el verdadero, sostiene, además, que nunca estuvo en los hechos del Palacio de Justicia. Así, el único “testimonio” que quedaba en pié contra el coronel Plazas se derrumbó y la pretendida diligencia que Buitrago dice haber realizado en la escuela de Caballería, en fecha indeterminada, resultó ser una patraña con suplantación de testigo.
Es de suponer que la ex fiscal será llamada a responder muy pronto por su conducta ante un juez pues lo que está sobre el tapete es muy grave.
En cuanto a la Fiscalía, ésta debería decir públicamente si el periodista Ricardo Puentes Melo es objeto de una investigación penal y, si la hay, cuáles son los motivos y desde cuando ésta existe. Si calla se podrá deducir que su actuación no es clara. Si hay investigación, ésta no puede ser clandestina y debe hacerse bajo el control de un juez de garantías, que decida sobre la legalidad de esa medida. Mientras tanto, las asociaciones de periodistas, en Colombia, Estados Unidos y Europa, serán alertadas y observarán con gran interés lo que está ocurriendo.
23 de junio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

CARTAS-DICAS


--Parece que la percepción de inseguridad que percibimos sigue siendo falsa. Van 8 candidatos a concejales asesinados, ciudadanos "retenidos" por las Farc,  lenguaje de nuestro ministro de la defensa, ataques a poblaciones, el departamento del Cauca incendiado por el ELN y las Farc, un nuevo frente de las Farc entre Caquetá y el Vichada;  Nariño, Putumayo, asesinatos, extorsiones y hasta secuestros en los departamentos fronterizos con  Venezuela, donde gobierna el mejor amigo de JMS, el cual sigue sin comprar y sin pagar lo que adeuda a empresarios colombianos y apoyando claramente a los terroristas que sabemos;  camiones incendiados,  la vía Natagaima-Neiva tomada por 3 horas, voladura de torres de energía, extorsiones, secuestros. Numerosas familias sin techo, por las inundaciones, vías importantes como la de Guaduas a Honda cerradas por avalanchas, igual con la vía Cucuta-Bucaramanga, Manizales-Páramo de letras, Suba-Cota, aquí en las goteras de Bogotá,  etc, y no se ve más que inacción y demoras en la reconstrucción de vías. Se pierden empleos, se empobrecen  los campesinos, aumenta el precio de los alimentos,  y  aumenta  nuestra percepción "falsa" de inseguridad. Oh, cómo extraño, a mi  querido y pantalonudo Alvaro Uribe, Neusa, Bogotá.
E.P. Nos gustó tu artículo. Creemos que a este  paso, un buen número de jóvenes insatisfechos, como los delincuentes de Soacha que terminaron metidos, parece, en líos con drogas,en Ocaña,  en medio de tanta desidia y corrupción, demagogia de la clase política, etc,  pueden llegar a ser  tentados por esos criminales, que desde siempre, han empobrecido y mutilado a lo mejor de nuestro país.
-Acidas: Soy una persona intratable. Conservamos el verde? Que lo digan los militares.? Ustedes no han asimilado bien el espíritu de la cosa, pero vayan tentando, tal vez algún día llegan allá, al Nirvana, hijo de Lindberg, Baranoa, Atlántico.
-E.P. Usted, mi caro Lindberg, acaso hijo del famoso aviador?, no está en nada. Esas ácidas que mandas, no se dan bien con el espíritu de la cosa. Tus ácidas son una m....., nunca vas a llegar al Nirvana, no importa donde sea. Tu lugar es ahí mismo, en la cálida Baranoa. Recomendamos que te consigas una rosa roja, la pongas allí....y luego tratas de reír
- Nosotros eramos de la Marina argentina. Nuestro padre era marino. Aprendimos a amar a nuestro país y a respetar sus tradiciones democráticas. Entonces los "Montoneros", comunistas, adoradores del "che", comenzaron a asaltar bancos y a secuestrar embajadores y empresarios. Muchos militares, entre ellos un General y su familia, fueron asesinados por esos rufianes. Los industriales vinieron corriendo asustados para decirnos que eso, por el bien de la patria, no podía continuar así. Que de esa manera el país se iba a empobrecer y los capitales saldrían de Argentina con el consiguiente desempleo,  que solo beneficiaría a los comunistas de entonces. Y respondimos a esos ataques con las armas y ciertamente, a algunos de esos terroristas de izquierda, los lanzamos al mar. Y entonces, que querían pues que hiciéramos?. Y hoy, ellos gobiernan, son mayoría en las Cámaras, hubo amnistía para ellos y nuestros comandantes  condenados a penas de prisión perpetua. Igual ocurrió con Los Tupamaros de Uruguay, que hoy gobiernan con un presidente que fue un terrorista, Y con leyes que seguramente el congreso aprobará,  donde son mayoría, se llevará a la cárcel a los que los combatieron. El mundo al revés, y en Colombia  los militares en la cárcel y los extremistas de izquierda, asesinos y secuestradores, dando clases de moral y gobernando Y quede constancia que esos movimientos aparecieron en gobiernos democráticos, tanto en Argentina como en Uruguay,  Exmarineros, hoy tecnócratas, Buenos Aires.
E.P. Y no veo tengan que dar explicaciones. Todo eso ocurrió, la culpa es de todos, excesos hubo de parte y parte, pero eso de lanzarlos al mar, que yo sepa, los comunistas no saben nadar, menos si están con las manos amarradas, aún cuando, puede ser,  o no sería que fueron arrojados al mar como una ofrenda a yemanya.?
-Hemos resuelto fundar una Asociación contra la carestía. No vamos a boicotear la carne porque aquí en Engativá no la conocemos. Los pobres solo comen churrasco cuando algún gato se descuida. En los portacomidas de nuestros operarios ya no se ve el tradicional fríjol con arroz; solo un bocado de pasta de macarrón con papa. Las mujeres nos vamos a unir contra ese enloquecedor aumento de los precios, Marly Tavares, Engativa
-E.P. Querida Marly, no te metas en problemas. Recuerda que estamos en el gobierno de la prosperidad democrática. Todo lo que denominamos en mi tierra de "pan coger" está caro. Apoyaremos la  justa causa de las mayorías oprimidas.

domingo, 26 de junio de 2011

EL CASO INFAME EN CONTRA DEL ALMIRANTE ARANGO BACCI


-Deben leer el libro "Tras la huella del Almirante Arango Bacci", Editorial Crónica, donde se rebela la infamia cometida contra uno de los más ilustres marinos de la Armada, llamado a calificar servicios por narcotráfico.  Un hombre que durante 36 años había servido con honor a su institución. Acusado por un fotomontaje hecho en  un falso recibo, con la huella dactilar de Arango Bacci. Esto ocurrió el 23 de julio de 2007, siendo que el Almirante Barrera Hurtado, comandante de la Armada,  tenía en su poder ese recibo desde Marzo del mismo año. A Arango Bacci le comunicó que no había nada contra él. Mintió como lo haría muchas veces más. Este comandante, miembro del Opus Dei, el que presumía en las extensas charlas, que sobre moral y religión, les daba a los jóvenes oficiales, traicionó a Arango Bacci. A propósito, el Ministro de la Defensa, JMS, no le dió una cita al militar. Arango Bacci define correctamente a JMS como un temperamento frío y calculador, insensible y poco amable. Hasta yo creo, que soy muy mal pensado, que la orden para destituírlo vino del Ministro. El inefable  fiscal Iguarán, notificó primero a la prensa que había medida de aseguramiento, con detención preventiva y sin derecho a libertad condicional. No se aceptó el alegato del abogado defensor, de que en una nueva confrontación técnica era evidente que se trataba de un fotomontaje. Y aparecen los testigos, un tal Pérez Charris, sostiene que el Almirante había sostenido reuniones en Santa Marta con mafiosos. Pero se retractó, ante la Procuraduría,  e informó que unas declaraciones que había dado  a la revista Semana,  las suministró por instrucciones del director de la oficina de protección a  testigos, fiscal José Gilberto Martínez, quien le entregó, además,  un millón ochocientos mil pesos.(yo que debo pertenecer a la "mano negra" y soy mal pensado, creo que ese dinero no lo dio el fiscal).  Este testigo arrepentido, comprometió tambien,  en forma grave, al fiscal delegado ante la CSJ, Omar Zarabanda, quien lo orientó acerca de lo que debía declarar contra el Almirante. Y fue con los conceptos técnicos dados por el Almirante Edgar Augusto Cely Núñez, actual comandante de las fuerzas militares de  selva de Colombia, y el Capitán de Navío Nestor Segura, sobre la forma como se  movió la fragata ARC Almirante Padilla, imprecisa según ellos, que Iguarán, en Enero de 2009, profirió resolución de acusación contra el Almirante.  Por fortuna,  se pudo demostrar, gracias al recién elegido Procurador, Alejandro Ordóñez, que las declaraciones del comandante de la Armada Barrera, el jefe de inteligencia, Alvaro Echandía y del Capitán Luis Tovar Neira, carecían de lógica y que el objetivo buscado por la cúpula de la Armada Nacional, no era otro diferente al de dañar la carrera brillante del militar, su honra, la estabilidad de su familia y su patrimonio, severamente afectado con el pago de su abogado y gastos propios de  su defensa.
Podemos concluír en este caso, como en los demás casos de  acusaciones falsas contra oficiales, la amoralidad y la persecución de que son objeto nuestros mejores hombres de la Infantería de Marina y el ejército, por parte de fiscales corruptos, cierta prensa que los condena desde el comienzo, ciertos escritorios de abogados como el Alvear Restrepo y tambien desde la cúpula de nuestras instituciones armadas, movidas por el odio y la envidia a los soldados que se destacan en la lucha antisubversiva. Es bueno tambien que se haga saber la poca credibilidad que merecen las declaraciones de gente que hace gala de pertenecer a la Prelatura más importante del Sumo pontífice. Para enmarcar en letras de oro, a  la entrada de la Escuela Naval  de Cadetes de Cartagena, la respuesta del comandante de la Armada a una conocida periodista, María Isabel Rueda, que indagaba sobre la credibilidad de un documento falso presentado a ella, antes que a la fiscalía: "Usted no sabe que yo pertenezco al "Opus Dei". Esta  frase quedaría mejor sobre una estatua ecuestre del comandante. 
Debemos por solidaridad con el Almirante Arango Bacci comprar su libro, Crónica Ediciones, Hernando de la Rosa. Yo tengo el mío autobiografiado por el propio Almirante.

sábado, 25 de junio de 2011

PASQUIN NOVELA-SECOS Y MOJADOS-GINECOLOGIA PLUVIAL

-Enredo: Lenin Ilich - Dirección: Anselmo de E.P. -Efectos visuales, sonoros, lluviosos: Marly Tavares - El seco del IDEAM: Edelsio - La Mojada: La Neusa.
-LN . Es el señor, el responsable de las inundaciones,  el hombre que hace llover?
-Ed. El mismo, soy yo, vaya quitándose la ropa.
-LN. Sabe usted que mi pueblo está inundado? que hay que reconstruír miles de predios, vías, fincas? Que no existe un plan coordinado de ayuda? Y sí mucha palabrería y un presidente que promete el oro y el moro. Un presidente que se lava las manos, como ya lo hizo con la denuncia miserable , por supuestos falsos positivos,en mi Departamento,  en contra de 27 oficiales de nuestro ejército, un fatídico 29 de octubre del 2008,  y sobre los cuales no hay en  curso  ninguna investigación. Pero me estoy alejando del tema que me trae aquí. Como Pilatos, según él, la culpa hay que buscarla en los gobernadores, alcaldes,  las CAR, "la niña" y tambien "el niño". Un presidente que nos dijo que con él tendríamos un país distinto. Donde están lo billones de pesos que prometió en ayudas? Pero disculpe usted, señor director, soy de Gramalote y estoy dispuesta a cualquier sacrificio para salvar a mi terruño.
-Ed, Un bello sentimiento, desvístase.
-LN. Salí de allí muy pronto, pero los llevo en mi corazón. Cada vez que pienso en ellos me da una puntada en el corazón.
-Ed. Muy bien, una puntada en su corazón, ahora, por favor, se recuesta.
-LN. El señor tiene certeza que  con esto voy  a ayudar a mis paisanos?
-Ed. SHUIPT! XOQUIT....PLAFT....XOQUIT....PLAFT....AY.AY.AYAYAI.
-LN. Que cosa gustosa y sabrosa, oí un ruido como de lluvia.
-Ed. Muy buen oído tienes, ahora vístase y adios, no lloverá más en Gramalote.
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viernes, 24 de junio de 2011

PARA VERDADES, EL TIEMPO

Por Saúl Hernández B
Hace una semana, Ricardo Puentes Melo denunció que el Gobierno no le quiere prestar protección pues no creen que corra algún peligro a pesar de que hace unos años su pequeño hijo fue secuestrado -según cuenta- para acallarlo, y de que sus revelaciones y denuncias (en el sitio periodismosinfronteras.com) suelen ser de alto vuelo: él fue quien descubrió que René Guarín Cortés, el principal instigador del juicio al coronel Alfonso Plazas Vega, es un guerrillero amnistiado del M-19, involucrado en secuestros que quedaron impunes.
Puentes acaba de develar algo que ya lucía como un siniestro montaje: ubicó al falso testigo del proceso contra Plazas Vega y lo convenció de acudir a la Procuraduría, donde declaró que no estuvo presente en los hechos del Palacio de Justicia, que no conoce al coronel Plazas, que no entregó declaración alguna a la Fiscalía y que la firma que figura en el acta no es la suya.
Este último asunto es esencial. La Procuraduría ya estableció, mediante examen grafológico, que el (verdadero) cabo retirado del Ejército Édgar Villamizar Espinel no pudo ser el mismo que se apareció de la nada en la Escuela de Caballería, en agosto del 2007, a ‘rendir’ una declaración espuria sobre los hechos del Palacio, que incluso fue refrendada con otro apellido, Villarreal.
Pero aparte de que el supuesto versionado niega haber entregado cualquier declaración sobre hechos que no presenció, hay que advertir que el relato, en sí mismo, es una fantasía que ningún juez del mundo admitiría como prueba. Alguien se inventó el cuento de que hubo que traer a Villamizar y a otros 13 militares desde Granada (Meta) a combatir en el Palacio de Justicia, como si en Bogotá no hubiera soldados suficientes o como si Villamizar fuera una especie de Rambo y sus compañeros, el Seal Team Six que dio de baja a Bin Laden en Paquistán. Pero, en la época, las Fuerzas Armadas no tenían helicópteros para 14 personas ni podían aterrizar en la Escuela de Caballería, como relata el falso Villamizar.
A la izquierda, la firma del suplantador en la supuesta diligencia que recibe la Fiscal Ángela María Buitrago (con la que condenaron a Plazas Vega a 30 años). A la izquierda, la firma del verdadero Edgar Villamizar Espinel
En esa fábula abundan inconsistencias de este tenor; nimiedades, dirán los que están tras esta cuenta de cobro a los militares. Pero no es una nimiedad que la jueza del caso, María Stella Jara, haya desestimado la declaración de otro falso testigo, el también cabo del Ejército Tirso Sáenz, cuando mintió al decir que fueron a dormir a la Escuela de Caballería la noche del 6 de noviembre y regresaron el 7 a la zona del operativo. Versión idéntica a la de Villamizar.
Estando demostrado que eso no es cierto, pues los blindados solo retornaron a la ESCAB el 7, al culminar su intervención en la retoma, la jueza Jara estableció que “… las contradicciones e inconsistencias que se evidenciaron al realizar la valoración individual y conjunta de las declaraciones ofrecidas por Tirso Armando Sáenz Acero hacen imposible tener por ciertas sus afirmaciones; por ello, el juzgado no lo tendrá en cuenta”.
Por eso, es sumamente extraño que se hubiera validado la declaración de Villamizar, también llena de contradicciones e inconsistencias, y acompañada de la misma mentirilla por la que la jueza desechó el testimonio de Sáenz. Y aunque ahora se aduce que hubo otras pruebas contra Plazas, la verdad es que él está condenado por la fantasmagórica versión de Villamizar. Sin ese testimonio, el juicio se cae.
Si antes se pensaba que la recaudación de la prueba no había respetado el debido proceso, lo que está en la palestra ahora es que se trata de un mero artificio. Nada que cause estupor si consideramos que Sáenz denunció, de su puño y letra, que le ofrecieron “beneficios jurídicos y económicos”, incluyendo la reubicación de su familia en el exterior, a cambio de declarar contra Plazas Vega. Por fortuna, tarde o temprano, todo se sabe. Pero es tenebroso ver en lo que anda nuestra justicia.
Junio 21 de 2011

jueves, 23 de junio de 2011

VIOLENTO ATAQUE DE SANTOS CONTRA LOS PERIODISTAS

Por Eduardo Mackenzie
Nada es más legítimo que criticar el mal gobierno. Señalar los errores del jefe de Estado es el deber de todo periodista político que se respete. ¿No fue eso lo que hicieron las grandes plumas de El Tiempo? ¿Qué diría de todo esto Hernando Santos? ¿Qué diría el editorialista Enrique Santos Montejo, Calibán? ¿No fue cerrado El Tiempo por criticar la dictadura del general Rojas Pinilla? ¿No fue Calibán quien se la jugó toda con sus valientes editoriales cuando el embajador Grigori Rezanoff complotaba e intentaba ambientar, antes del 9 de abril de 1948, la catástrofe que los soviéticos estaban preparando contra Colombia? ¿No fue Calibán quien enfrentó con denuedo a ese individuo hasta que éste tuvo que salir del país? ¿No fue Calibán quien escribió páginas memorables sobre la injerencia soviética en el 9 de abril? Lo que hacen hoy los periodistas que luchan con sus voces y sus escritos contra los apetitos totalitarios de Hugo Chávez, y contra su ayuda infame a las Farc, y contra los errores del gobierno de Juan Manuel Santos, se inscribe en esa línea altamente honorable. ¿Por qué entonces Juan Manuel Santos los calumnia y los expone brutalmente a todos los ataques?
El presidente Juan Manuel Santos acaba de hacer una de las declaraciones más funestas de su mandato. Al afirmar el 14 de junio pasado, en un acto público, que existen “dos manos negras, una de extrema izquierda y otra de extrema derecha”, él lanzó un ataque en regla contra el periodismo y contra la libertad de expresión en Colombia, cosa absolutamente insólita, inadmisible y sin antecedentes en nuestro país.
Nunca antes un jefe de Estado colombiano había criticado con tanta violencia a los periodistas que se atreven a ejercer el derecho de crítica.
No queda duda de que los destinatarios de ese mensaje difamador sobre una supuesta “mano negra de extrema derecha” somos los periodistas que hemos cumplido con nuestra obligación de decir la verdad sobre lo que está pasando en Colombia y sobre la responsabilidad que le incumbe a Santos en esa crisis.
El Presidente no soporta que critiquen su plan de restitución de tierras, no tolera que digan que su “ley de víctimas” está mal hecha pues deja a las víctimas de la guerrilla por fuera. No acepta que le digan que las Farc están de nuevo a la ofensiva y que su política no ha logrado frenar esa nueva dinámica. ¿Quién ha sustentado eso con claridad y valor civil? Los periodistas independientes. El ataque de Santos no puede ser más explícito.
Juan Manuel Santos pretende que esas dos “manos negras”, son, por una parte, los terroristas de las Farc y por la otra los periodistas insumisos, y que ambos “quieren frenar los avances del Gobierno y buscan desestabilizar el país y crear una sensación de caos”.
Son frases alucinantes. Son palabras gravísimas. Comparar los periodistas con las Farc es insoportable. Eso no se hace jamás en una democracia.
Santos acusa de pertenecer a una Mano Negra, a los periodistas que no están de acuerdo con él
¿Estamos ante una improvisación desafortunada, ante un desliz semántico? No lo creo. Ese pronunciamiento parece calculado, sopesado. Ese análisis inepto fue expresado en una coyuntura particular que da mucho que pensar: el mismo día del cobarde ataque de las Farc en Caquetá, en que fueron asesinadas dos personas y otras fueron heridas. ¿Los periodistas críticos de este extraño régimen, cuyo primer paso fue traicionar el programa que las mayorías habían votado, somos como los bárbaros narco-leninistas que ensangrientan el país desde hace cincuenta años?
En el ficticio grupo de “extrema derecha”, que trata de “crear una sensación de caos”, pueden caer, si se es riguroso, hasta las agencias internacionales de prensa que informan al mundo, desde Bogotá, cómo y por qué se está degradado la seguridad del país, cómo y por qué varios departamentos viven de nuevo bajo el terror de las Farc, y que informan, como hizo precisamente en estos día la AFP y Reuters, que las Farc tratan de instalarse en las ciudades. ¿El gobierno de Santos piensa expulsarlas por haber dicho eso?
El ataque contra la prensa libre matricula, de hecho y por desgracia, al presidente Juan Manuel Santos en el triste club de los jefes de Estado latinoamericanos que consideran la libertad de la prensa como la piedra en el zapado, como un obstáculo a la realización de sus planes. Decir que los periodistas insumisos son una “mano negra de extrema derecha” que debe ser “aislada” y “marginada”, solo tiene un precedente: la feroz obstinación anti prensa libre y las acciones liberticidas de Hugo Chávez y de Rafael Correa.
La escandalosa declaración sobre la “mano negra de extrema derecha” fue hecha pocas horas antes del comienzo de la audiencia preliminar en la Comisión de Acusación de la Cámara de representantes. Algunos esperan que ello desemboque en la muerte civil del ex presidente Álvaro Uribe. Eso sería cometer un gran crimen. ¿Cuál es el mensaje subliminal que debemos recibir? ¿Que los periodistas tendremos que cubrir, informar, analizar y opinar sobre esa audiencia siguiendo al pié de la letra el guión inventado por Piedad Córdoba y los demás autores de esa confabulación?
El cuento sobre la “extrema derecha” fue lanzado poco después de una reunión entre el jefe de Estado y los presidentes de las Altas Cortes, en la cual el jefe del Ejecutivo se inclinó de nuevo ante ese grupo al omitir el crucial punto del computador de “Raúl Reyes”. Así fue como el Presidente Santos dió por “superado” el “impasse” que había generado la CSJ al declarar sin valor probatorio el archivo más importante que el Estado colombiano le haya arrancado a la jefatura de las FARC.
Fue hecho, además, pocas horas después de que un audaz periodista, uno de esos que el presidente Santos golpea con su frase sobre la “mano negra”, hiciera una de las revelaciones más trascendentales sobre el fraude que condujo a la escandalosa condena, en primera instancia, del coronel Plazas Vega. Ricardo Puentes Melo llevó, en efecto, el señor Villamizar ante el Procurador General, Alejandro Ordóñez, para que éste recibiera, como lo hizo, en efecto, el valioso testimonio: la fiscal Buitrago había usurpado su nombre y la firma que la juez Jara había aceptado como auténtica, para condenar al coronel Plazas, era una total falsificación.
En lugar de elogiar el inmenso éxito profesional de Ricardo Puentes, y de tomar medidas para proteger al periodista y a su fuente, el jefe de Estado colombiano salió a denunciar, en esos instantes, una fantasmagórica “extrema derecha” que quiere “crear una sensación de caos”. El caos, señor Presidente, el verdadero, es el creado por las Farc y por quienes están tratando de destruir la justicia y la moral del Ejército de Colombia con procesos totalmente lunáticos, contra sus comandantes y sus héroes.
Ricardo Puentes y Fernando Londoño Hoyos, quien en La Hora de la Verdad ha denunciado sin cesar y con gran lucidez los abusos de la Fiscalía y de la CSJ contra el coronel Plazas, así como contra otros militares y contra honestos parlamentarios, son el honor de la profesión. Ellos encarnan el valor, la inteligencia y la abnegación de los periodistas de Colombia y son un ejemplo para los periodistas del mundo. El prestigio inmenso de ellos no será jamás destruido, ni menoscabado, por las injustas valoraciones de Juan Manuel Santos.
Es abominable que ese ataque venga de un presidente de la República. El efecto de tales palabras se hará sentir pronto. De eso no hay duda. Y quienes pagarán no serán sólo los periodistas, sino las libertades mismas, y la libertad más sagrada de toda democracia: la libertad de la prensa.
Poner un signo de igualdad entre los críticos del gobierno y las Farc es insoportable. Santos parece olvidar que la prensa y los periodistas, y sobre todo los menos adictos a la cómoda autocensura frente a la acción depredadora de las Farc, deben ser protegidos por el Estado. Lo que hace el presidente Santos es lo contrario. Anunciar que esos periodistas serán “aislados y marginados” por la acción de su gobierno, como prometió, en efecto, Juan Manuel Santos, es adoptar la forma más abyecta y más cobarde de represión contra las voces disidentes de este país.
Es incomprensible que tal ataque venga de Juan Manuel Santos. El viene de una familia ilustre que tiene, además, una trayectoria muy respetable de lucha por la democracia y por libertad de la prensa, desde hace más de cien años. El Tiempo es, a justo título, el principal diario del país. Lo que ha hecho Juan Manuel Santos es insólito, si no fuera trágico.
Junio 17 de 2011

FILOSOFIA DEL ATEISMO-EMMA GOLDMAN


-La anarquista Emma Goldman (1869-1940), rusa de nacimiento, fue uno de los grandes paladines de los derechos civiles y laborales en E.U. En su ensayo pone la religión en el mismo saco que otros sistemas absolutistas y enemigos de la libertad. Dice: " La filosofía del ateismo representa un concepto de la vida sin ningún más allá. Es el concepto de un mundo real, existente, con sus posibilidades de liberación, crecimiento, frente a un mundo irreal que , con todos sus espíritus, oráculos y mísera conformidad, ha mantenido a la humanidad en un estado de inerme degradación." Con respecto a los teístas que pintan a su deidad como un Dios de amor y bondad, dice:" Los dioses han sido sordos a la agonía de la especie humana. A Confucio no le importa la pobreza, la miseria y el dolor del pueblo chino. La indiferencia de Buda no cede un ápice ante el hambre y la inanición de los hindúes. Jehova ha sido sordo a los amargos lloros de Israel, mientras Jesús se niega a resucitar para poner remedio a la masacre de los cristianos". Tambien: " La mente humana empieza a comprender que el universo no es un fruto de un decreto creador por parte de una inteligencia divina, que produjo una obra maestra de la nada, sino de fuerzas caóticas ejercidas durante millones de años, choques y cataclismos..." La victoria de la filosofía del ateísmo es liberar al hombre de la pesadilla de los dioses. La luz de la razón ha disipado la pesadilla teísta" Una vez que el hombre aprenda que el único cielo a su medida está en la Tierra, la belleza se convertirá en la esencia y el motor de su vida" Mientras Prometeo siga encadenado a la roca, estará condenado a que hagan presa de él los buitres de la oscuridad. Desencadenadle y desharéis la noche y sus horrores" Por último: "el ateísmo con la negación de los dioses, es la afirmación más vigorosa del ser humano, el sí eterno a la vida, al sentido y a la belleza"

lunes, 20 de junio de 2011

CARTAS - PICLES -DICAS

-Pedimos para llover, llover si llovió. La tierra estaba dura, seca, polvorienta...LLovió 30 días sin parar....llueve lluvia...llueve afuera. Bailando bajo la lluvia como Fred Astaire. Está lloviendo en el corazón del país. El sol sale...no sale. La gente del ideam no sabe. Cantemos "gotas de lluvia que caen en mi cabeza"(raindrops that fall on my head) de B.J. Thomas, Anselmo; Bogotá.
-E.P. Qué quisiste decir, mi caro amigo ? Acaso que los del ideam están por fuera?
-Bajito, barbudo, tímido, caucano, desempleado, estoy en Bogotá hace 30 días. Vine con la intención de hacer un curso de literatura colombiana en la U.N. No fue posible, ya hice todo lo que pude en las circunstancias de quien deja la provincia: clasificados, cartas de recomendación, patatí, patatá y aquí estoy objetivamente esperando, por lo que resolví abusar de la paciencia de su blog, pues creo tengo posibilidades razonables de ser un buen escritor. Por eso someto a su consideración el escrito que anexo, que de ser aprobado en el "index librorum proibitorum pasquiniano", aceptaría con mucho gusto una grana que me ayudaría a pagar la pensión. Si resulta desaprobado, apenas un favor: Fuego con el, no se habla más, silencio total, Jorge, Bogotá
-E.P. La materia es interesante. Está siendo juzgada por nuestra cúpula juzgadora. Despues será sometida  a nuestro IBM 1130. Hay chances. Aguanta ahí.
-Hay artículos de E.P. que francamente no gustan a nadie. Aquí en Lima las llamamos m......pura. Sus inquietudes respecto a Ollanta las vamos a olvidar, m......física. "Mens sana y el corpus sano"... pensar de verdad es mismo muy complicado, Torres, Lima, Perú.
-E.P. "Torres razones teneis. Cocotorum non usabum peru-coram fizpan."
-Ustedes que todo lo saben pregunto: Hay médicos negros en Saludcoop ?, Marcela, Cali.
-E.P. Muy apreciada lectora, pasaremos su inquietud a las entidades de salud correspondientes. Nos parece que quien sabe,  Marcelita, acaso eres racista?
-Caros señores, por anticipado les manifestamos nuestro futuro  pesar por la falencia  a que llegará  su hebdomadario debido a la vanidad metafísica propia de los buenos humoristas y escritores. Otrosí: les recomiendo salud y prosperidad, Mauro, Cochabamba, Bolivia
-E.P. Eres un sujeto metido a chistoso o engraciado, como dicen por ahí en el altiplano: Por que mejor no te vas a rozar en las ostras? En el Ministerio de la Marina Boliviana te pueden informar donde encontrarlas.
-Hay muy poco que leer en esa "bosta" de blog. Una camada de corruptos y vendidos al imperialismo. Todos están desprovistos de imaginación y del sentido del ridículo. Y para completar un furiuribismo extraviado. Suspendo desde ya la lectura de su blogger., Paulo, Nader, Sincelejo, Col,
-E.P. Tienes, Nader, toda la razón. Punto por punto. No hay nada que podamos hacer. Parabienes para sumercé. Estamos contigo.
-Un homenaje a Lenin Ilich, lo mejor del pasca. Estamos trabajando en una novela aquí en Medellín, algo inédito: "El burro que habla". Les haremos llegar el libreto, queremos su opinión, leidi di, Medallo.
-E.P. Puedes hacer llegar cuantas burrices queráis.
-Edelsio: Recibí carta de la Neusa. Voy a pasar una temporada con ella en el norte, Marly Tavares, Engativá.
-E.P. Al final no me dijiste si ese tu negocio con ella da dinero.  Tomaré cuenta de los críos, no hay peligro con ellos. No estoy entendiendo nada, nothing, de esa relación thay you have with "la Neusa."
-PICLES: Un acto institucional es un mosquetero que en la lucha por la libertad está siempre del lado del rey.
-En Venezuela nadie puede negar que hay plena libertad de expresión: algebraica, claro está.
En ciertos países, como Siria, Libia, Bahrein, yemen,  Corea del Norte, Cuba,  el poder ejecutivo cumple sus funciones, de hecho, ejecuta.

CUMPLEAÑOS FELIZ RAUL Y FIDEL

EL ESLABÓN PERDIDO

Por Ernesto Yamhure

Un día, durante la investigación contra el coronel Alfonso Plazas Vega, la fiscal del caso, Ángela María Buitrago se encontraba en una labor de “prospección” en las instalaciones de la Escuela de Caballería.
Como si se tratara de Alicia en el país de las maravillas, de los cielos descendió un testigo. Lo digo, porque en las minutas de la guarnición militar no aparece registrado su ingreso. El sujeto en cuestión se presentó con el nombre de Edgar Villareal y aseguró que estaba allí para dar su versión sobre los hechos relacionados con la toma del Palacio de Justicia y su posterior recuperación.
Aquella declaración quedó consignada en 4 folios, sin fecha ni membrete de la Fiscalía General de la Nación. En ella, el declarante dijo que el 6 de noviembre de 1985 “serían las 11 de la mañana cuando nos desplazaron de la séptima brigada a Apiay y nos trajeron vía helicoportada a la Escuela de Caballería en el campo de paradas”.
Revisados los archivos, pudo determinarse que ese día ningún helicóptero cubrió la ruta Apiay-Escuela de Caballería y, peor aún, se ha demostrado que en esa época ni el Ejército, ni la Fuerza Aérea contaban con aeronaves capaces de transportar a los 14 soldados que, según el supuesto Villareal, lo acompañaban.
Continúa el testigo “Villareal” diciendo que una vez en Bogotá a él y a sus compañeros los “embarcaron en un camión y nos llevaron para el objetivo que era el Palacio de Justicia”, lugar en el que estuvieron hasta el día 7 de agosto cuando ya había terminado la tragedia.
Aquí viene el fragmento de la declaración de “Villareal” que se constituyó en la prueba reina para condenar a Plazas Vega a 30 años de cárcel: “Alguien le pregunta al coronel Plazas qué hacemos con la gente (en referencia a los supuestos detenidos) y es donde manifiesta abiertamente, “cuelguen a esos hijueputas (sic)” –ofrezco disculpas por el lenguaje, pero eso es lo que se lee en la diligencia-.
A primera vista, la prueba era irrefutable, pero resulta que estaba llena de vacíos. Primero: no consta en el Ejército la existencia de un suboficial llamado Edgar Villareal. Hay uno que se llama Edgar Villamizar Espinel, cuyas características generales son muy similares.
Segundo. La defensa de Plazas quiso contrainterrogar al testigo, pero no fue posible. La razón: el hombre estaba desaparecido, nadie sabía dónde encontrarlo.
Como ya dijimos, el oficial fue condenado y mientras el Tribunal Superior de Bogotá estudiaba la apelación, el pasado 23 de mayo apareció en la Procuraduría un señor solicitando protección, pues alegaba que su vida estaba en peligro.
El funcionario del ministerio público que lo atendió le preguntó la causa de su problema de seguridad y grande fue la sorpresa cuando el ciudadano angustiado reveló que él era el supuesto testigo estrella en el caso de Alfonso Plazas Vega.
Rindió declaración y dijo, entre muchas cosas lo siguiente: 1. “mis apellidos son Villamizar Espinel y no Villareal”; 2. La firma que aparece en la declaración presentada por la Fiscalía como prueba contra Plazas “no es la mía”; 3. “Para la época de la toma yo me encontraba en la 7ª Brigada…En ningún momento me dijeron que me alistara para viajar…La única vez que estuve en la Escuela de Caballería fue en 1982” (3 años antes de los hechos).
Y cierra el suboficial con esta frase: “Nunca estuve en ningún operativo en la retoma del Palacio de Justicia. No he tenido nunca trato personal y directo con el coronel Plazas Vega y nunca estuve rindiendo declaración en la Escuela de Caballería”.
La justicia tiene la palabra.
Junio 17 de 2011

EL “M” GUARÍN Y ÁNGELA MARÍA BUITRAGO











Por José Obdulio Gaviria

En El cementerio de Praga, Umberto Eco trae escenas alucinantes que parecen ficción. Simón Simonini, protagonista -personaje con quien Eco integra y ensambla 10 o más sucesos históricos de Europa de finales del siglo XIX-, pasa la vida consumando asesinatos, falsificaciones, traiciones y complots políticos. Escribe, por ejemplo, panfletos en los que incrimina a liberales, judíos y masones que, según Simonini, son la encarnación del Mal.
Un episodio dramático de la historia de Francia, el ‘Caso Dreyfus’, es incluido por Eco en el cuerpo de la novela. La historia dice que el capitán Dreyfus, judío alsaciano, fue ‘escogido’ por la ultraderecha antisemita francesa como víctima para protagonizar un simulado complot antipatriota en el seno del ejército francés. Con ello buscaban hacer estallar un movimiento nacional antijudío, primero, y tender una cortina de humo para ocultar al verdadero traidor, su conmilitón, el comandante Ferdinand Esterhazy.
La banda criminal que planeó semejante iniquidad (el capitán fue condenado a pagar cadena perpetua en Cayena) no calculó la entereza de espíritu de Dreyfus ni la inquebrantable lealtad de esposa y hermano. Pruebas en mano, recorrieron redacciones de periódicos, curules de senadores, salones de los demócratas… La sociedad francesa estaba partida en dos: dreyfusianos y antidreyfusianos; la pluma encumbrada de Emilio Zola, y la aparición de una nueva categoría política, los intelectuales, terminó modificando la correlación de fuerzas, e inclinó la balanza en favor de la justicia. Dreyfus fue liberado y reivindicado.
René Guarín, un curtido, indultado y gritón guerrillero y secuestrador
Los colombianos no conocíamos a la fiscal ante la Corte Suprema Ángela María Buitrago. De un momento a otro, ante la mirada indiferente o cómplice de Mario Iguarán, comenzó a cobrar notoriedad porque enfiló baterías contra los militares y contra algunos personajes de la vida pública, siempre identificados con un rótulo que ella parece odiar: uribista. Hizo llave con conocidas organizaciones especializadas en la defensa judicial de guerrilleros y en representar a los que ellos llaman ‘víctimas del terrorismo de Estado’. Sus intervenciones y autos denotaron siempre sesgo político, que, parece, a nadie preocupó y cuyas consecuencias nadie alcanzó a medir. La funcionaria se fue tomando confianza y, al final de su tiempo, como fiscal, dejaba ver un propósito evidente: producir efectos políticos con cada frase que decía o escribía. El auto por medio del cual imputa cargo de injuria y calumnia a Francisco Santos y a mí es un monumento universal a la justicia ‘clasista’, a la aplicación del derecho penal del enemigo, al abatimiento del régimen político liberal. Colombia, ¡qué cosa terrible!, camina hoy por el sendero de la justificación del ‘crimen altruista’ como ‘arma de lucha política de los oprimidos y explotados’, y la fiscal Buitrago terminó siendo emblema de esa corriente de pensamiento.
El juicio al coronel Alfonso Plazas Vega fue la apoteosis del ‘frente judicial de lucha’: 1) por las víctimas actuó un curtido, indultado y gritón guerrillero y secuestrador, René Guarín; 2) parte civil: uno de los abogados fue defensor de los cuadros del ‘M’ desde las ya lejanas épocas del holocausto; 3) por los operadores judiciales, una fiscal de absoluta confianza de ciertos colectivos de abogados; y unos técnicos capaces de falsificar piezas judiciales que justifiquen una sentencia condenatoria contra Plazas.
No contó esa banda con que saltaría a la palestra alguien dispuesto a ser el epígono de Zola: el director de periodismosinfronteras.com, Ricardo Puentes. Primero desenmascaró a Guarín, y ahora desenterró al ‘testigo’ en cuyas palabras fundaron la condena a 30 años contra Plazas. ¡Me suplantaron!, denunció ante el Procurador. La banda inventó la diligencia y puso la firma… ¡Colombia no sale de su asombro!
Junio 17 de 2011

LA GRAN ESTAFA









Por Fernando Londoño Hoyos

Acusado de la desaparición forzada de 11 personas que habrían salido vivas del Palacio y que después de torturadas en la Escuela de Caballería se perdieron en la nada, ha tenido que sufrir el coronel Alfonso Plazas Vega el calvario del proceso más inicuo.
Empecemos por aclarar que el Coronel no está en la línea de mando de los que tendrían que responder como parte de esa empresa criminal que es el Ejército de Colombia, como los jueces de hoy lo califican. De modo que la famosa teoría de Roxin, por la que pasaría preso todos los días que le queden de vida al general Arias Cabrales, no encaja con Plazas. Era menester una prueba específica de su culpabilidad. En otras palabras, hacía falta un adecuado Pitirri.
La fiscal Ángela María Buitrago creyó conseguirlo. El testigo estrella. El hombre perfecto. El sabedor de todos los secretos y merecedor de todo crédito. Era un tal cabo Édgar Villamizar Espinel, que le habría aterrizado en una rarísima diligencia en la Escuela de Caballería, en la que la Fiscal buscaba restos de los desaparecidos. Y en lugar de muertos, encontró este muy vivo ejemplar, quien declaró ante ella y el procurador Henry Bustos Alba todo lo que les convenía saber.
La Fiscal empezó a enredarse muy pronto con su testigo consentido. En una sola diligencia lo bautizó Villamil, Villarreal y Villamizar, y eso no lo notó nuestro cabo cuando leyó y firmó la curiosa acta. Luego, lo trasladó a Bogotá desde Granada, en el Meta, cuando el Ejército no trajo un solo hombre de ese lugar en aquella fecha. Para colmo de males, lo transportó rompiendo todos los récords de velocidad, montado en un helicóptero militar con 14 hombres. El Ejército, de malas doña Ángela, no tenía un solo helicóptero de aquella capacidad.
La Fiscal del caso: Ángela María Buitrago
Pero el hombre llegó al Palacio. Y tuvo contacto inmediato con Plazas, extraño privilegio de recién llegado, a quien le oyó decir, refiriéndose a las víctimas, que había que colgarlas a todas, regalándoles de contera una terrible palabrota. Por la noche de la victoria, y las siguientes, Villamizar fue el único que vio llegar a Caballería a estos desgraciados. Y el único que los oyó quejarse de las crueldades que padecían y el único que supo de su trágico destino. El testigo perfecto.
Como cualquiera supondrá, Villamizar no apareció en el juicio. Los abogados de Plazas se cansaron de buscarlo y de pedir su citación. La Buitrago, imperturbable, decía que el testigo que sabía tanto había desaparecido por miedo a sufrir un accidente. El contrainterrogatorio fue imposible. Por eso, Villamizar no podía ser sorprendido en falta. El testigo seguía siendo perfecto.
Pues acaba de aparecer. Lo encontró un periodista investigativo, Ricardo Puentes Melo, a quien le confió toda la verdad: nunca salió en aquellos días de Granada; nunca vino a la Escuela de Caballería por las mismas calendas; no conoce de vista al coronel Plazas. Y, por supuesto, no hubo tal diligencia con la doctora Buitrago y el doctor Bustos. Jamás dijo lo que se le atribuye y no es suya la firma que estos próceres de la justicia dijeron ver que estampaba. Todo es un montaje. Una colosal estafa a la Nación entera. Ya nuestro hombre se presentó ante el Procurador General de la Nación y le dijo todo lo anterior, con el respaldo de su firma y su huella dactilar, esas sí auténticas.
El juicio del Palacio de Justicia ha rodado por el piso, como las estatuas de Pompeya ante la fuerza del Vesubio. De esa farsa no quedó nada. Plazas volverá a la libertad, la que nunca debió perder, y la doctora Ángela Buitrago y el procurador Henry Bustos tienen ganado puesto de honor en la Historia Universal de la Infamia. “Para verdades, el tiempo; y para Justicia, Dios”.
Junio 17 de 2011

domingo, 19 de junio de 2011

JOHN WAYNE

-Es bueno que se conozca algunos hechos de mi héroe en sus años mozos, cuando limpió de forajidos el viejo oeste, junto con Hopalong Cassidy y Roy Rogers. Ellos llenaron de felicidad mis años infantiles. Rogers era el mejor capturando a los malos con el lazo, montado sobre su caballo Tigre. En esos tiempos los disparos-bang, bang- , de John Wayne, siempre acertaban a los maleantes y cuando estos hacían uso de sus revólveres, las balas pasaban rozando -zing, zing - el sombrero de mi héroe. Los buenos siempre reían con la "a" -ja,ja,ja- y con la "i" -ji,ji,ji- Los malos soltaban risotadas con la "e" -je,je,je-, y a veces, con la "o" -jo,jo,jo-. Con la "u" nadie se rió en el oeste. Los malos eran muy dados a exclamar algún "bah" de desafecto y si un forajido acechaba al bueno siempre había una rama que al quebrarse- crash- alertaba a mis héroes; la balas del malo les pasaban rozando-zing,zing- y las suyas herían las manos de los bandidos. Como hacen de falta estos hombres. Lástima que no hubieran vivido aquí, en mi Colombia querida. Hasta el caballo tigre de Roy Rogers se hubiera apercibido de la actitud felona de los mamertos de las cortes contra nuestro ejército y de todos los malhechores que desde hace muchos años asolan nuestro país.
Vale la pena anotar que todas sus esposas fueron hispanas: Josefina Saenz, panameña, lo acompañó de 1934 a 1945; Esperanza Bauer, Mexico, del 46 al 54; Pilar Palette, peruana, del 54 hasta su muerte el 11 de Junio de 1979. Y no olvidemos sus películas más famosas: Río Bravo, Río Grande, Fort Apache, El hombre que mató a Liberty Valance, El último pistolero.

sábado, 18 de junio de 2011

LA INTOCABLE - WESTERN IN SONORA

Astros invitados: John Wayne (el"duro", algo viejo ya); Mauren O´hara (la intocable o la "dura" del Saloon).
Cow boys invitados: Antonio Quintana y Pedro Armendaris
Enredo: Lenin Ilich para E.P.
J.W. y M.Óh tomaban traquilamente sus tequilas cuando alguien abrió la puerta del "Saloon" de Sonora.
Dos cow boys,  entran con pasos pesados al Saloon. Uno de ellos  se dirige a la pareja: 
A.Q. We want to bim bim your sister, Mister.
J.W. Corta esa, ella ser mi sobrina, "la intocable".
El recién llegado, furioso, va donde Pedro, se confabula con él. Armendaris le dice: deja conmigo, tu eres un bruto. Observa:
P.A. Perdón, caballero. Buena tarde señorita. Me permiten sentarme a su mesa?
J.W. Claro joven.
P.A. Me permito ofrecerles una ronda ?, por favor, insisto.
Un señor tan distinguido, una señorita elegante, merecen hospedarse en el Paradise Relax de Sonora.
A punta de tequila y guisqui consiguen bajar la guardia del Mister: No saben que fue el terror de todos los maleantes del lejano oeste, en sus tiempos mozos. Para fortuna de estos cow boys, lo encuentran viejo, ya  retirado y sin los bríos de su ya lejana juventud. En la 6a ronda va aceptando  las sugerencias de Armendaris. Visitan las tiendas, aperan de todo a "la intocable" y las cuentas enviadas al Paradise Relax, el sitio más lujoso de Sonora.
Aprovechando la alcoholemia en que ha caído, mi héroe,  llegan al hotel y al día siguiente,  la dura realidad empeora la resaca de Wayne: le presentan las cuentas.
J.W.  Todo eso? yo no tengo dólares para pagar.
Cow boys:Problema suyo, queda una sugerencia, puro realismo pragmático. El plan de los cow boys se cumple . Ellos acaban "bimbimdo" a la sobrina, la dura del Saloon de Sonora, ahora extremadamente "tocable."

jueves, 16 de junio de 2011

HABLAR CON PARABOLAS

-Elenco:R.Helms, director de la CIA; Agente 7777.
-Enredo: Lenin ilich
RH-Agente 77, cual es la situación en el país P?
77-El candidato apoyado por los socialistas del siglo 21 debe vencer las elecciones.
RH-No hay posibilidad de impedir esas elecciones?
77-Posibilidades siempre hay, jefe, pero el Ministro de la Defensa insiste en garantizar el orden constitucional. Y se trata de un hombre con grande prestigio en el ejército.
RH-.Entonces, no será fácil sustituírlo.
77-Hemos trabajado en esto, pero sin resultados..
RH-La solución es eliminarlo.
77-Físicamente ?
RH-Qué dices?
77-El señor dice que la solución es eliminarlo. Pregunto si se refiere a eliminarlo físicamente.
RH-Hablo en tesis.
77-Cómo en tesis?
RH-Cuanto hace que trabaja para la CIA?
77-Muchos años.
rh-No parece.
77-Quería apenas entender su sugerencia.
rh-Entienda esto: un jefe nunca manda eliminar físicamente a nadie.
77-Entonces, no debemos eliminarlo?
rh-Que entiende usted por eliminar?
77-La gente de la "pesada", cuando dice se debe eliminar, ya saben de que se trata.
rh-Ahí no necesitan explicaciones, cierto?
77-Entonces, jefe, vamos a eliminar al General, de acuerdo a su decisión.
rh-Mi decisión?
77-Yo no decido nada.
rh-Escuche bien: usted me presentó un cuadro del país P, según el cual el socialismo bolivariano se va a tomar el poder. El General , inocente útil, apoya la maniobra comunista. Qué debe hacerse con ese General?
77-Sacarlo del ministerio de Defensa.
rh-Pero usted dice que tiene mucho prestigio con la tropa, cierto?
77-Cierto.
rh-Si su permanencia allí significa la toma del poder por los comunistas, cual es la única forma posible de defender la democracia, hein, hein?
77-Confieso que no se.
rh-Creí que era usted más inteligente.Voy a leerle un estudio especial hecho por la CIA, aconsejando al presidente de los E.U. cómo actuar ante la amenaza subversiva en el mundo:  "estamos delante de un enemigo implacable cuyo objetivo declarado es la dominación del mundo a cualquier precio. Las normas de conducta humana consideradas hasta ahora aceptables dejaron de tener vigencia. Si queremos que la democracia sobreviva, debemos revisar la noción, que nos ha honrado siempre, el del combate leal", entendió?
77-Quiere decir que ahora todo vale?choques eléctricos, chamuscarlo, colgarlo de una oreja, etc. No me diga más, jefe, entendí.
rh-Tenga compostura. Esas deducciones son suyas. Nuestro problema es puramente político y moral, se trata de defender la cultura, la familia, la religión, la libertad de los pueblos.
77-Cómo me siento feliz. Por eso no me gusta trabajar con la gente de Dallas, barra de la pesada. Le agradezco, jefe, que me ha dado la oportunidad de trabajar en Suramerica.
rh-Para cerrar nuestra conversación, debo decirle que jamás hemos conversado del país P y del General, ministro de la guerra. Ahora, si despues de todo, usted llegó a alguna conclusión práctica, procure el departamento de armas especiales: que lo surtan de lapiceros venenosos, cigarros contaminados, cancerígenos, spray pestilente, talco con tóxicos y palillos de dientes con cargas eléctricas capaces de electrocutar un elefante.
77-Para qué ?
rh-Cretino. Para que se divierta en el carnaval de Barranquilla.

lunes, 13 de junio de 2011

GUERREROS GRIEGOS


Estas estatuas en Bronce, fueron esculpidas seguramente por Fidias. Pueden ser Hector el troyano y Aquiles el Griego. Sus labios y cejas son de plata y las tetillas de cobre. Pueden verse en un museo de Calabria Italia.

“LA FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN ME VA A ASESINAR” DICE EL TESTIGO ESTRELLA CONTRA PLAZAS VEGA

Por Ricardo Puentes Melo
Sí. Apareció el cabo Edgar Villamizar Espinel y, antes de hablar con nosotros, aseguró con la resignación de quien conoce cómo actúa la mafia : “Una vez que yo hable, la Fiscalía General de la Nación me va a asesinar…”
Lo dijimos en todos los tonos y colores: Aquí hay una mano negra, un Cartel de la Toga que está montando procesos contra los militares, prevaricando y delinquiendo valiéndose de unas instituciones sagradas a las cuales estos infames están mancillando.
Periodismo Sin Fronteras encontró al cabo Edgar Villamizar Espinel, el único testigo que le quedó a la Fiscalía después de los otros fueron desvirtuados y se demostrara que sus testimonios eran comprobadamente falsos.
Para refrescar la memoria a nuestros lectores, el testimonio con el cual se condenó al coronel Plazas Vega de por vida, es una declaración escrita en cuatro páginas, sin fecha, sin membrete de la Fiscalía, con un estilo que evidencia su factura por parte de un abogado, y no de un testigo que se presenta a declarar voluntariamente.
En esta “declaración” una persona que dice llamarse Edgar Villarreal, cabo del ejército y ex funcionario del CTI de la Fiscalía, narra hechos inverosímiles. Dice este “Villarreal” en su testimonio, que él se encontraba en Granada, Meta en el momento de la sangrienta toma del Palacio de Justicia (planeada, entre otros, por Gustavo Petro, hoy candidato a la Alcaldía de Bogotá). Cuenta también “Villarreal”, que de inmediato lo subieron a un helicóptero que para la época no existía en el país, junto a otros militares, y los trajeron a Bogotá en un viaje a velocidades fantásticas. Dice también que llegó al Palacio de Justicia, combatió, escuchó personalmente a Plazas Vega ordenar “colgar a esos hps” (refiriéndose a los “desaparecidos”) mientras comía empanadas en un tienda por departamentos cercana al Palacio de Justicia, y que luego se fue a dormir mientras Plazas y el resto de militares seguían en combate con la narcoguerrilla del M-19 (ver el fabuloso relato en: http://www.periodismosinfronteras.com/el-testigo-estrella-contra-plazas-vega-un-chiste.html )
Aunque la declaración no tiene membrete de la Fiscalía, y fue tomada a espaldas de la defensa del Coronel Plazas Vega, allí la rubrican la Fiscal Ángela María Buitrago Ruiz, el Agente Especial del Ministerio Público, Henry Bustos Alba; el investigador Efrén González; el Fiscal Auxiliar José Darío Cediel Serrano; Pablo E. Vásquez H., investigador; y, por supuesto, el testigo estrella: Edgar Villarreal. Todos prevaricadores.
Las sorpresas empiezan a aparecer aquí. Este Edgar Villarreal firma con el número de cédula 13.452.278, de Cúcuta y narra los hechos mencionados, agregando que escuchó los gritos desgarradores de los “desaparecidos” del Palacio mientras estaban siendo torturados por Plazas Vega y otros militares. Resulta que ese número de cédula no corresponde a ningún Edgar Villarreal, sino a Edgar Villamizar Espinel.
Edgar Villamizar Espinel. Suplantado por la Fiscalía General de la Nación para condenar a Plazas Vega, Arias Cabrales y el gral Ramírez
Al investigar, se encontró que efectivamente un Edgar Villamizar Espinel estuvo en Granada y que ciertos datos de su declaración, como trayectoria y amigos mencionados, sí cuadran con los datos de Edgar Villamizar Espinel.
Al preguntársele a la Fiscal Buitrago y a la juez Jara por esta abominación, ellas dijeron que había sido un pequeño error de transcripción, pero que el testigo efectivamente se llamaba Edgar Villamizar Espinel, y no “Edgar Villarreal” como aparecía ‘erróneamente’ en la declaración.
Entonces, la Fiscal anexó la “corrección” al proceso e incluyó la hoja de vida del cabo Edgar Villamizar Espinel. Luego, dijo que el cabo Villamizar se negaba a asistir a las múltiples citaciones hechas por la Fiscalía, aduciendo temor por su vida. Y asunto arreglado.
O al menos, eso creyeron ellas.
Encontramos que la firma de quien rubricaba como “Edgar Villarreal” no tenía los rasgos grafológicos de Edgar Villamizar Espinel. Así que nos dimos a la tarea de buscarlo.
Con las hipótesis de que, o bien Villamizar Espinel era un pillo redomado que había recibido dinero a cambio de ofrecer sus datos y proveer de su número de cédula para que alguien firmara por él; o bien tenía un pecado escondido por el cual estaba siendo extorsionado para que no se presentara a declarar, empezamos la búsqueda.
Efectivamente, encontramos que antes de 1991 aparecía en la Fiscalía su nombre con su número de cédula con un dato: “Sospechoso de homicidio”.
Presumiendo su peligrosidad, pero deseosos de conocer la verdad, lo encontramos en un lugar recóndito de Colombia a donde llegamos no sin cierta dificultad.
Por supuesto, Edgar Villamizar Espinel me recibió con cierta prevención, debido en gran parte al escrito satírico que yo había publicado sobre su testimonio.
Y aquí empezaron a conocerse las verdades.

La Fiscal Ángela María Buitrago... debería estar en la cárcel
En la entrevista que le concedió a Periodismo Sin Fronteras, con la condición de que no sería publicada hasta que él estuviera a salvo y protegida su familia, nos contó lo siguiente:
1.Él, Edgar Villamizar Espinel, jamás estuvo en los hechos del Palacio de Justicia los días de la Toma por parte de la guerrilla del M-19, esto es, el 6 y 7 de noviembre de 1985.
2. Él jamás en su vida ha visto personalmente al Coronel Plazas, y por tanto es falso que haya estado con él y le haya escuchado mandar colgar a nadie.
3. Jamás estuvo en la Escuela de Caballería dando esa declaración que la Fiscal Ángela María Buitrago, Henry Bustos Alba, Efrén González, Pablo E. Vásquez H. y José Darío Cediel Serrano firmaron acreditando como verdadera. Edgar Villamizar no hizo esa declaración con la que condenaron al coronel Plazas. “Esa no es mi firma, ni lo que se dice allí es mi declaración… Yo jamás he declarado estas cosas ante ninguna entidad..”, nos aclaró.
4. La Fiscalía General de la Nación jamás lo ha citado a declarar. Es falso, dice Villamizar, que le hayan expedido boletas de citación, o que él haya llamado para decir que no asistía a declarar por miedo. Villamizar nos aseguró que nunca fue citado a declarar y reta al que quiera para que mire las citaciones y le comprueben si él las firmó como recibidas.
5. Muchos de los datos de su vida que aparecen en la declaración de marras, son falsos. Por ejemplo, ni él nació en Cúcuta ni es graduado de Biología.
6. La Fiscalía general de la Nación sí lo contactó, pero para tratarlo de obligar a que firmara esa declaración falsa como si fuera suya. A lo que él se negó con firmeza.
Le pregunté por qué razón él no se había presentado a aclarar esos asuntos y me miró como si no pudiera dar crédito a mi ingenuidad.
“Yo trabajé con el CTI de la Fiscalía, señor periodista… Sé de lo que son capaces… Vi muchas cosas allí. Con esta declaración que estoy dándole a usted, estoy poniéndole precio a mi cabeza. Mi sentencia de muerte es segura. La Fiscalía va a asesinarme y muy seguramente lo hará con mi hijo y mi nieto…”
Le pregunté por el asunto de su reseña como “sospechoso de homicidio” por allá en 1991 y su argumento fue contundente: “Después de esa fecha yo entro a la Fiscalía… ¿cómo puede ser posible que teniendo una reseña como ésta me hayan aceptado..? ¿Cómo es posible que mi hoja de vida allí esté llena de méritos…?”
Indudablemente, una buena respuesta.

María Stella Jara, la juez que prevaricó. En vez de estar en la cárcel, fue premiada al ser nombrada magistrada
Mi propia percepción es que La Fiscalía General de la Nación se aprovechó de este hombre que, a pesar de ser experto en temas como defensa personal y seguridad, es incauto para otras cosas. Ciertamente, a Villamizar debieron haberlo tratado de sobornar y, como se dieron cuenta que por ahí no era el camino, lo amenazaron a él y a su hijo.
Edgar Villamizar ama entrañablemente a su hijo y los de la Fiscalía debieron haber descubierto esa “debilidad”.
La prueba de la buena fe de Edgar Villamizar, es que cuando le propuse que fuera a donde un hombre que ha demostrado a toda prueba ser de los pocos honestos e íntegros de este país, ni siquiera lo dudó.
Se pidió la cita con el Dr. Alejandro Ordóñez, Procurador General de la Nación, y allá fue a contar sus penurias Edgar Villamizar.
¿Qué significa todo esto que nos narró el cabo Edgar Villamizar Espinel…?
Que tenemos una Fiscalía corrupta hasta los tuétanos. Que tenemos una justicia infame y criminal. Que aquí quien está gobernando es el Cartel de la Toga, montando procesos, comprando testigos, amenazando, extorsionando, asesinando.
Lo que nos cuenta el cabo Villamizar Espinel, nos pone los pelos de punta al pensar en qué clase de manos está el país. Mientras la Corte Suprema de Justicia rinde homenajes a jueces relacionados con la mafia; mientras los mismos magistrados de la Corte van a paseos con mafiosos y vagabundas; mientras la Fiscalía es usada como una empresa criminal para beneficio del hampa, enviando a la cárcel a militares honestos como el coronel Plazas Vega, y los generales Arias Cabrales e Iván Ramírez, nadie puede poner en tela de juicio los fallos de estos sinvergüenzas. El país está arrodillado ante este contubernio mafioso de jueces, fiscales, narcotraficantes y guerrilleros.
Plazas Vega debe ser puesto en libertad de inmediato. Los generales Arias Cabrales e Iván Ramírez deben quedar libres ya.
Si existe algo de justicia en este país, y si los jueces y fiscales honestos (pocos, pero claro que existen) deben abandonar el miedo e iniciar la investigación contra la juez Maria Estella Jara y la Fiscal Angela María Buitrago, por violación al debido proceso; por prevaricato. Igual con los otros firmantes de esa falsa declaración: Henry Bustos Alba, Efrén González, Pablo E. Vásquez y José Darío Cediel Serrano. Debe investigarse la relación exacta que tienen la juez y la Fiscal con el guerrillero René Guarín Cortés. Y debe escudriñarse el papel del Colectivo Alvear Restrepo en este criminal montaje.

René Guarín Cortés, un peligroso guerrillero, secuestrador y asalta bancos que fingía ser defensor de Derechos Humanos, cómplice de la Fiscal y la Juez
Y que se investigue quién firmó suplantando a Edgar Villamizar Espinel. Sospechamos que fue el delegado de la Procuraduría, Henry Bustos Alba.
Que también se escudriñe sobre el papel que aquí jugaron los Fiscales generales Alfonso Gómez Méndez y Mario Iguarán… Y que se analice el papel de la actual Fiscal, Vivián Morales, esposa de un terrorista guerrillero del M-19, y ficha política del tenebroso Gómez Méndez.
Porque aquí queda demostrado que sí existe un cartel mafioso de jueces, fiscales y magistrados.
También queda claro que todo este aberrante proceso del Palacio de Justicia, contra militares íntegros, verdaderos héroes que defendieron la patria contra los deseos de Petro, Otty Patiño, Ever Bustamente, Antonio Navarro, Vera Grabe y demás sus secuaces de convertir esto en una dictadura narco-comunista, debe servirnos de alarma despertadora para los otros casos infames que ha montado la Fiscalía contra muestro ejército. Sin ir más lejos, contra el general Rito Alejo del Rio, contra el coronel Mejía Gutiérrez, contra contra el general Uscátegui y varios más.
Que se declare nulo el proceso del Palacio de Justicia. Que se haga un gran juicio abierto al público para que nos cuenten todas las bellaquerías criminales del Cartel de la Toga. Que se reabra un proceso limpio sobre lo que sucedió en el Palacio de Justicia y que se llamen a declarar a los criminales, entre ellos al actual candidato a la Alcaldía de Bogotá, Gustavo Petro Urrego. También a Vera Grabe, Otty Patiño, Ever Bustamante, Navarro Wolf… Todos ellos. Que se les revoque el indulto concedido por su mentor César Gaviria Trujillo.
¿Por qué publicamos este relato solamente después de más de 20 días de que Edgar Villamizar nos concedió la entrevista..?
Por otro suceso grave que tememos. Edgar Villamizar, su hijo y yo nos citamos este viernes 10 de junio de 2011 para acompañarlo ante el Ministerio del Interior con el fin de proveerlos de un esquema de seguridad que garantizara sus vidas.
Edgar Villamizar no se presentó. La noche anterior, es decir, el jueves, el Sr. Villamizar me hizo una llamada telefónica. Lo noté extremadamente nervioso. Me dijo que no podía hablar en ese momento, que cosas nuevas se le habían presentado, que me llamaría temprano desde una cabina telefónica cuando llegara a Bogotá. pero nunca llamó.
Ojalá las fuerzas oscuras que manejan este país no lo hayan desaparecido. Perderían su tiempo, porque él ya contó su historia en la Procuraduría General de la Nación.
Así pues, queridos lectores, la alegría enorme que siento por la obligatoria libertad del coronel Plazas Vega y de los generales Arias Cabrales e Iván Ramírez, no está completa.
Y no lo está porque, además, esta conquista deja al descubierto un mar de podredumbre en las instituciones que, precisamente, fueron creadas para protegernos de los delincuentes. La alegría nos es completa porque queda al descubierto que nuestra patria, la única que tenemos, está en manos de los bandidos. La alegría no es completa porque el avance criminal y sanguinario de las guerrillas comunistas y sus hermanos siameses –los partidos de izquierda- se apoderaron de Colombia con el empeño de colocar tras las rejas a nuestros militares honestos –que son los únicos que pueden frenar su avance-, contando con la participación activa de este gobierno que impúdicamente ha dado la espalda a quienes lo elegimos creyendo en sus promesas vacías de derrotar a las guerrillas cuando lo que en realidad siempre buscó era co-gobernar con ellas.
¿Y la gran prensa de este país…? Nada, son cómplices de esta infamia. Pero eso será otro tema.

El coronel Plazas Vega. Una víctima de las monstruosidades de la Fiscalía y los guerrilleros indultados.
Entretanto, debemos ir pensando en que este país queda en gratitud eterna con el coronel Alfonso Plazas Vega, mancillado, humillado, vapuleado, infamado por la prensa, por políticos, jueces, fiscales, magistrados…
Plazas Vega, quien nos salvó de la amenaza narco-comunista; quien fue objeto del falso testimonio de Gustavo Petro, que juró ante la ley haber sido torturado por el coronel, con tan mala suerte que ignoraba que en las fechas citadas por este hampón, el coronel se encontraba fuera del país, así que tuvo que retractarse.
Plazas Vega, quien sufrió la cárcel–aún la sufre- en pago por sus servicios limpios a Colombia mientras los criminales legislan desde el Congreso, dirigen las oficinas de Derechos Humanos, ocupan cargos públicos, gobernaciones y fungen como jueces, fiscales, investigadores y carceleros… O son candidatos presidenciales, congresistas y candidatos a las alcaldías.
Coronel Plazas Vega: A usted le debemos un homenaje de desagravio.

Junio 13 de 2011

EL GOBIERNO SANTOS ME CUELGA LA LÁPIDA

Tomado de periodismosinfronteras:
Por Ricardo Puentes Melo
A pesar de los consejos de mis amigos para que denunciara ante el mundo, siempre he soportado con estoicismo las múltiples amenazas contra mi vida y la de mi familia, que me llegan religiosamente desde hace varios años, y Dios sabe que entre mis confidentes pocos las han escuchado. Esta reserva se debe a que no me gusta la vocación de mártir ni tampoco he querido dar oportunidad para que algún demente –de esos que pululan en nuestra sociedad- aproveche amenazas ajenas y ajuste cuentas conmigo o, lo que es peor, con mi familia.
Pero finalmente he entendido que denunciar abiertamente, no sólo las amenazas sino también la negativa del gobierno Santos para brindarme protección, es la mejor manera de exponer ante la opinión pública la situación de indefensión de quienes nos ocupamos en revelar lo que los corruptos y otros mafiosos luchan por esconder.
La decisión que tomo hoy es, ni más ni menos, definitiva en mi vida y en la mi familia, que es la que se ha llevado la mayor cuota de sacrificio en este ministerio que escogí sin que fuera decisión ni de mi esposa ni de mis pequeños hijos cargar con la cruz que les he obligado a llevar durante estos años.
Cuando empecé a publicar sobre las relaciones del Polo Democrático con las FARC, sobre los contratistas guerrilleros durante la alcaldía de Lucho Garzón y sobre la corrupción enorme en el Concejo de Bogotá, siempre aliado de los atracos al presupuesto de la ciudad, no tardó mucho para que empezara a recibir llamadas y correos amenazantes. A nada de eso le presté mucha atención, y hasta me divertía la torpeza de los “anónimos” porque investigué algunas llamadas y mensajes encontrando que provenían directamente de la administración distrital.
Lo que cambió dramáticamente mi vida, fue el secuestro de mi hijo, de escasos tres años de edad en ese entonces, justo después de una llamada que pude descubrir que se había hecho desde unas cabinas telefónicas en la esquina del lugar donde mi hijo fue raptado.
Quienes son padres pueden imaginarse el grado extremo de angustia y dolor que experimentamos con mi esposa. No hay palabras para describirlo.
En esa ocasión llamé a la Policía, a pesar de que tiempo atrás doce hampones de esos intentaron asesinarme debido a las denuncias que hice ante la Dirección General por corrupción de varios agentes y su superior, un Mayor de apellido Castañeda que comandaba la estación Segunda de Policía en esa época. Tuve que llamar a la policía a pesar, también, de que en sus bases de datos habían colocado mi número de cédula con el nombre de un peligrosísimo criminal que estaba siendo buscado por homicidio y no sé qué más cosas. Obviamente, con el propósito de que quien me solicitara documentos en cualquier lugar, tuviera licencia para dispararme.
Confié en la policía por pura necesidad. Pero ellos me dijeron que no podían hacer nada para recuperar a mi hijo hasta después de 72 horas. Con horror les supliqué que hicieran algo de inmediato… les dije que en 72 horas mi hijo podría ser violado, descuartizado, quemado o lanzado en cualquier basurero después de ser asesinado. Pero mis ruegos no obtuvieron respuesta de quien atendía en la línea 112.
Por fortuna, la acción solidaria de la ciudadanía logró que pudiéramos recuperar a nuestro hijo sano y salvo. Aunque sin acción alguna de las autoridades.
Ese día entendí que estaban hablando en serio.

Alejandro, sufrió el secuestro
Las amenazas se extendieron a mis otros hijos. Una llamada que recibió mi esposa, haciéndole saber que conocían la ruta al colegio de Irene, mi hija de 5 años, así como todo el itinerario de nuestros días, nos obligó a sacarla del colegio y a encerrarla junto a sus hermanitos entre cuatro paredes. Así han estado desde hace ya seis años.
Desde ese momento, mi esposa y yo iniciamos un viacrucis, trasteándonos como gitanos de un lugar a otro, sometidos también por la encerrona financiera que ejercían mis detractores cancelándome contratos, haciendo presión para que “recapacitara” y abandonara mis investigaciones periodísticas, enviándome amigos y conocidos para que intentaran razonar conmigo dejándome ver que si yo continuaba ese derrotero, mi esposa e hijos sufrirían las consecuencias.
Hablé con mi esposa y ella decidió apoyarme en mi decisión, a sabiendas de que tiempos peores se avecinaban.
Efectivamente, en estos últimos años hemos perdido todo, menos la dignidad. Nos han seguido a cada lugar que nos trasteamos, me han propinado golpizas, me siguen llamando, me siguen escribiendo amenazas, me han apuñaleado, me han cercado –junto a mi hijo mayor- para matarnos a machete y bala, y ni aún así la policía ha tomado cartas en el asunto.
En esa ocasión, cuando un grupo de hampones (que manejan el negocio de las drogas en un lugar del centro de Bogotá) nos iban a dar machete y bala acusándome de “estar calentando el parche” y de burlarse de mí cuando yo estaba llamando a la policía por teléfono (me dijeron: “no sea huevón, si esos pirobos son nuestros”) la respuesta de los agentes de policía a quienes llamé, fue: “tranquilo, no ponga denuncia que nosotros arreglamos eso”. No sé si arreglarían o no, pero en dos ocasiones se entraron a mi casa con el evidente deseo de hacernos daño, y una tercera ocasión se estaban entrando por el techo. Mi única explicación para que no nos haya sucedido nada, es que Dios nos cuida.
Por supuesto, coloqué denuncios en la Fiscalía General de la Nación, anexando cientos de correos con direcciones IP, con remitentes conocidos públicamente, de guerrilleros amnistiados, de miembros del Partido Comunista, etc. Pero la Fiscalía archivó el caso a los pocos días sin darme ninguna explicación. Pero yo tengo la explicación: complicidad. ¿Qué otra explicación puede haber cuando, en vez de recibir protección, hemos sido objeto de allanamientos policivos..?
He tocado todas las puertas posibles. Incluso acudí a la FLIP, en ese entonces dirigida por un sujeto llamado Orlando quien poco después pasó al portal “La Silla Vacía” desde donde me acusaron de pertenecer a la extrema derecha que atacaba ‘infamemente’ a Juan Manuel Santos. Sobra decir que “extrema derecha” o “derecha dura” son términos para referirse a una facción extremista que usa la violencia, el terrorismo y el asesinato como recursos válidos para imponer una causa.
La FLIP no ha dudado en publicar boletines de prensa denunciando cuando un soldado impide el ingreso a zona restringida de un periodista de Telesur, pero nada de lo que me ha sucedido ha ameritado siquiera una línea de ellos. Luego de que se fue el tal Orlando de la dirección de la FLIP, llegó Andrés Morales, con quien me entrevisté. Morales se ha mostrado muy amable conmigo, y parece que entiende la situación. Pero sigo sin comprender por qué razón mi caso no ha merecido una nota de protesta de la FLIP.

Sarah e Irene... han tenido que sufrir persecución sin entender por qué. También están en la mira de los bandidos. Y el gobierno no hace nada para protegernos.
Acudí también a la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP. Allí contacté a Ricardo Trotti quien perdió el interés cuando descubrió que la familia Santos era objeto de mis editoriales. Y puedo entenderlo ya que el señor Trotti es amigo personal de Enrique Santos, hermano del presidente, y quien fuera presidente de la SIP. Varias veces Trotti, fingiendo no recordar mi solicitud de apoyo, me pedía que se la enviara nuevamente. Cuantas veces la solicitó, igual de veces se la envié… Hasta que se cansó de decirme lo mismo y dejó de contestarme.
Escribí a la OEA, a la ONU, a ACNUR, Amnistía Internacional, a “Reporteros Sin Fronteras”… pero pronto descubriría que todas estas –y las anteriores- estaban en manos de la izquierda y que no les interesa nada que muestre como víctimas a sus opositores.
Hasta El Espectador publicó un editorial donde se me acusó de propagandista negro, a sueldo de quién sabe qué intereses malignos.
Pensé que en el Ejército Nacional encontraría solidaridad, ya que es la institución que defiendo de tiempo completo. Pero allí no encontré el esperado apoyo. Es más, en sus tiempos, el general Suárez Bustamante me quería encontrar pero para castigarme por las denuncias que hice en su contra; y ahora el general Vargas Briceño, quien me califica de “ese hijueputa no sabe con quién se metió”, es el segundo comandante del ejército. Así que tampoco hay esperanza por esos lados.
Cuando se conoció mi petición de protección en el Ministerio del Interior y de Justicia, una fuente de mucha credibilidad, que me aprecia y estaba presente en ese momento, me cuenta que en plena reunión entre el ministro Vargas Lleras, su viceministro Samper y unos altos mandos militares, se dijo, refiriéndose a mi llamado de auxilio: “Que coma mierda ese hijueputa..!”.
La única entidad que inclinó su oído ante mi situación, fue la “CPJ’s Americas Program”, una organización de protección a periodistas seria y sin prejuicios políticos.
La CPJ se comunicó con el ministerio y con la FLIP, y por esa razón me llamaron de nuevo desde la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y de Justicia. La Dra. Paulina Riveros, quien creo que de verdad está interesada en ayudar, no ha podido concretar sus promesas para protegernos.
En Derechos Humanos del Ministerio me mienten respecto al desarrollo de mi caso. Me dicen que los estudios de seguridad de la policía no han llegado –cuando sé perfectamente que han llegado desde hace varias semanas- que hay que esperar a que se reuna el Comité, que están de viaje, que están almorzando, que llame después… en fin…
Debo reconocer, eso sí, que durante el ministerio de Valencia Cossio se me envió a Villavicencio, lugar al que fui ingenuamente. Por fortuna, un querido amigo me alertó sobre la intención de atentar contra mí y mi familia, así que regresé de inmediato a Bogotá.
También, en este gobierno, se me dio un chaleco antibalas que me salvó de un apuñalamiento a plena luz de día en Bogotá. Tenía dos días de estrenado. Ojalá no me obliguen a pagarlo.
Yo entiendo perfectamente que ni la Policía Nacional ni el ministro Vargas, ni el presidente Santos estén ansiosos por proteger mi vida. Al revés. Qué va a querer protegerme una entidad como la Policía Nacional, a la que le reconozco que aún posee personal honesto y entregado, pero cuyo Director, el general Oscar Naranjo fue desenmascarado por este servidor como un fraude que se montó junto al ministro de Defensa y al presidente Santos, al anunciar mentirosamente que había sido condecorado internacionalmente como el mejor Policía del mundo…?
¿Será qué va a protegerme la Fiscalía general de la Nación, a la que he denunciado como infestada por mafiosos que compran testigos y acusan falsamente a los militares que defienden la patria..?
¿Será que va a defenderme el ministro Vargas Lleras, de quien he solicitado explicación ante las denuncias que han hecho mafiosos diciendo que ellos financiaron su campaña política…?
Mi esposa y mis hijos, objetivos militares de los bandidos de la izquierda
¿Será que va a protegerme la Corte Suprema de Justicia, que he denunciado por sus nexos con narcotraficantes y guerrilleros…?
¿Será que va a protegerme el ministro de Defensa, a quien le he reclamado por su desidia ante las injusticias que se cometen con nuestros héroes militares..?
¿Será que a este gobierno, amangualado con la guerrilla, le va a interesar proteger a quien descubrió que el principal acusador contra los militares por el caso de la Toma del Palacio de Justicia, René Guarín Cortés, que fingía ser un honesto defensor de Derechos Humanos, no era más que un secuestrador, un guerrillero de la misma cuadrilla de quienes asaltaron el Palacio, y que gracias a ese descubrimiento salió del país por temor de ser arrestado por ese delito de secuestro que aún no ha pagado…? ¿Será que me van a proteger cuando, gracias a ese descubrimiento, tuvo que salir de la Fiscalía la prevaricadora Ángela María Buitrago?
¿Será que este gobierno está interesado en proteger a quien descubrió que no existen desaparecidos del Palacio de Justicia sino que los cadáveres están escondidos por la misma Fiscalía General de la Nación..? ¿Será que le interesa protegerme cuando el mismo presidente Santos acude a homenajes a favor de unos desaparecidos que no lo están, al lado del guerrillero Guarín, su anfitrión..?
¿Será que a este gobierno le interesa proteger a quien denunció con más denuedo al general Suárez, al guerrillero amnistiado Carlos Franco y al mismo Juan Manuel Santos por el montaje de los falsos positivos con el cual empezaron a asestar golpes mortales al gloriosos Ejército Nacional..?
¿Será que a este gobierno le interesa proteger a quien denuncia que desde las mismas entrañas del ejército hay traidores que buscan poner tras las rejas a oficiales honestos para quitar del camino la talanquera que protesta por la traición hacia 9 millones de colombianos que se vieron arrinconados cuando Santos anunció que su nuevo mejor amigo es aquel que financia el terrorismo en Colombia…?
¿Será que a este gobierno le interesa proteger a quien denunció que el comandante de las FARC, Cano, fue sacado del Cañón de las Hermosas para protegerlo de las operaciones militares..?
¿Será que a este gobierno le interesa proteger a quien primero lo denunció como el caballo de Troya del socialismo bolivariano en Colombia, y quien publicó que ya la agenda para las conversaciones de paz con las FARC estaba lista y preparada a espaldas del país, traicionándonos…?
No… No soy tan tonto para creer que este gobierno y sus entes de justicia e investigación querrán hacer algo para proteger mi vida y la de mi familia.
Y no lo soy porque hasta el curita Giraldo, célebre por mandar a mejor vida a los destinatarios de sus editoriales, me dedicó uno a mí, colocándome de inmediato como objetivo de las FARC. Ejemplo que siguieron el Colectivo de Abogados Alvear Restrepo y la FIDH, quienes enviaron una carta al presidente Santos acusándonos a Eduardo Mackenzie y a mí de estar en una especia de conspiración terrorista contra los usufructuadores del negocio de las víctimas; carta ante la que protestamos pero que no valió sino una lapidaria respuesta presidencial de que en este gobierno se respetaban por encima de todo a las ONG (sin importarle que la ONG del cura Giraldo está acusada de decenas de asesinatos de líderes negros)
Pero como ciudadano colombiano tengo derecho a que se me proteja. No veo por qué un guerrillero amnistiado, un terrorista sanguinario como Gustavo Petro posea medio centenar de escoltas, armas, autos blindados y más. Y yo, que jamás he sido terrorista ni he planeado asesinar magistrados, ni secuestros ni masacres, merezca apenas insultos de quienes constitucionalmente están obligados a protegerme.
Nunca he sido editorialista a sueldo, ni he figurado en las listas de cocteles de los poderosos ni de dueños de los medios. No conozco el Palacio de Nariño por dentro, ni jamás he recibido tarjetas de navidad de los gobiernos de turno. No tengo deudas con anunciantes en la revista digital que dirijo, ni tampoco nuestros colaboradores han pedido salario que ni yo tengo.
Las paredes de mi casa jamás han escuchado de mis labios frases como “Sí, doctor… sí, presidente; sí, alcalde… lo que ustedes ordenen… Paguen y yo callo…”
Sé que mi independencia de opinión, y la firmeza de mis convicciones me han hecho merecedor de amigos leales en el ejército, en la Policía Nacional y hasta en ciertos sectores del gobierno. Me quieren también varios colombianos, patriotas, personas que me honran con su amistad y que me convencen de que vale la pena hacer lo que hago.
Pero esas mismas razones me han granjeado enemigos poderosísimos que se mueven en la oscuridad para obligarme a torcer mi camino y que, al no lograrlo, no dudan en atentar contra mi vida y la de mi familia.
Hoy, al responder la llamada telefónica que me hicieron desde el Ministerio del Interior y de Justicia adiviné lo que efectivamente me dijeron: Que el estudio del nivel de riesgo que había hecho la Policía Nacional de mí y mi familia, indicaba que un vendedor de zapatos tenía más peligro de ser asesinado que yo.
Por mi familia, por la vida de mis hijos y de mi esposa, es que decido contar esta tragedia. Que todos se enteren de que si algo más me sucede, o algo más le sucede a mis seres queridos, los culpables pueden ubicarlos tanto en los escondites de las guerrillas, como en los edificios gubernamentales de este régimen.
Y, abusando de quienes me aprecian, les solicito que den a conocer este artículo a quienes más puedan, para testimonio de lo que nos suceda.
Por mi parte, lamento tener que decirles a los camaradas del gobierno, del partido y de la guerrilla, que mientras tenga aliento seguiré poniendo al servicio de mi país mis afectos, mi pluma y mi voto.
Al camarada Santos: Gracias por la lápida… Desde que su gobierno no toque a mi familia, la cargaré con gusto.

Junio 09 de 2011